Osvaldo Jalil
" Vertentes "
Xilogravuras de Clarice Jaeger, Marlene Crespo e Osvaldo Jalil.
Apresentamos três artistas xilógrafos, oriundos de regiões diferentes, tendo em comum sólido e extenso currículo, e idêntica linguagem: são figurativos. Cada um deles, porém, já amadureceu características próprias e bem definidas, e um repertório também diferenciado.
Cada artista apresentará cerca de dez gravuras, não expostas em São Paulo, datadas a partir de 1998. Três vertentes diversas a partir do figurativo, em que a evidente atualidade não implica ruptura com a elaborada tradição do fazer xilográfico.
OSVALDO JALIL, portenho, vivendo e trabalhando em Buenos Aires, com seu contido expressionismo, que alguém reputou "muy argentino".
Exposição: "VERTENTES" de Clarice Jaeger, Marlene Crespo e Osvaldo Jalil
Inauguração: 06 de agosto, Terça feira, 19 horas
Período da exposição: de 07 a 31 de agosto
Local: Gravura Brasileira - Al. Gabriel Monteiro da Silva, 1325 - São Paulo.
Horário: segunda a sexta-feira, das 10 às 18 h sábado, das 10 às 14 hs.
Entrada Franca.
Informações: http://www.cantogravura.com.br e-mail: gravbrasileira@uol.com.br
Tel/fax: (11) 3064.8779, 3081.8484 e 3083.3109.
Apoio: Canto Projetos e Construções, Reticências Editoração e Buffet Petit Comité

Chiapas-série América
xilogravura
67x55cm
|

Chipas I - série América
xilogravura
89x54cm
|
|
ESO QUE ESTA PASANDO
La xilografía, la técnica menos sofisticada y más antigua del grabado, ha transitado por las más diversas suertes a lo largo de su historia.
Paradójicamente, es en este siglo cuando los artistas deciden retomar el trabajo con la madera pra la creación de obras independientes de epígrafes, bulas, literaturas, bandos o noticias.
Hasta el siglo XVI la madera sirvió como soporte digno para el grabado, pero los artistas, como Durero a la cabeza, la sometieron a exigencias que casi superaban las posibilidades técnicas de la xilografía.
Así al hacer su aparición la plancha de cobre, el aguafuerte desplazó a la xilografía hacia la estampa popular. Sin embargo en el siglo XIX, que fue el siglo del periódico, de la revista ilustrada de la enciclopedia, la xilografía es aprovechada para ilustrar las ediciones de gran tirada. Sólo cuando se desarrollaron los procedimientos de reproducción fotomecánicos la xilografía pudo liberarse y volver a su tarea de creación original.
Esto ocurrió a fines del siglo XIX y principios del XX. La madera tallada le presta una carga adicional a la imagen xilográfica, que tal vez se deba al contraste de planos, a la línea gruesa y a la huella de la gubia en la madera. Por otro lado la xilografía pide que le dejen contar hechos, sucesos o sentimientos que transitan nuestra condición de habitantes de una realidad en conflicto. Si lo pide es porque relatar es esencial en ella. Quizás porque la madera es una materia viva, herida en el camino hacia la impresión de imágenes.
Al observar una xilografía es imposible no imaginar al grabador efectuando el corte, esforzándose para darle precisión a una línea, o al desbastar un plano que será blanco, ver las virutas cayendo al suelo.
Existe una relación intrínseca entre el artista grabador y la obra. Esto comienza a través de una serie de preparativos, rodeos y combates hasta llegar a conquistar la imagen. Es allí cuando aparece la visión del grabador, en este caso se trata de Osvaldo Jalil, que con la economía de un plano negro sobre uno blanco nos sitúa frente a una historia de manera rotunda y definitiva.
Es que las obras que Jalil presenta en esta muestra describen um crimen abominable: al asesinato de 45 campesinos chiapanecas, entre los que había niños, mujeres y viejos. Jalil que viene de esa tradición del grabador recorrida por Guadalupe Posada, Adolfo Belloq, Aída Carballo, se apoya en un suceso para exponernos a la visión de la injusticia y la inocencia.
Solamente con negro y rojo sobre el papel blanco, para concentrar dramatismo. Las xilografías de Osvaldo Jalil aluden a aquello que representa el horror. Son imágenes plásticas que señalan la atmósfera congelada de cuando algo terrible está por pasar, de aquello que pasó. O de eso, que en rigor de verdad, está pasando. Eduardo Iglesias Brickes San Telmo, mayo de 1999.
|

Chiapas II - série América
xilogravura
90x45cm
|
Osvaldo Jalil
Nació en Buenos Aires el 15 de marzo de 1950.
Cursó estudios con Demetrio Urruchúa y Juan López Taetzel. En MEEBA (Mutualidad de estudiantes y egresados de Bellas Artes) con Carlos González. Grabado con Carlos Demestre.
Litografía con José Contino en el Taller Experimental de Gráfica de La Habana. Ejerce la docencia e su taller desde el año 1982.
Participó en 82 muestras colectivas en el país y en el extranjero, lleva realizada 14 muestras individuales desde 1981.
Participó en 65 salones internacionales con selección de jurado. Entre ellos: XIV Premio Internazionale Biella per I'Incisione Biella, Italia - V Bienal Internacional de Grabado Caixa Orense, Orense, España - 1st. World Small Printings and Exlibris Works Exhibition Beijing, P.R. China - 3rd. Malasia Annual Exhibition of International Contemporary Prints, Kuala Lumpur, Malasia - 4 Triennale Mondiale D'estampes Petit Format, Chamaliéres, Auvergne, Francia - Xylon 13 Internationale Triennale, Suiza, entre otros.
En su país participó en 73 salones nacionales obteniendo entre otras las siguientes distinciones: 2º Premio en el Salón Nacional del Grabado y Dibujo, 1998 - 1er.
Premio Gráfica Experimental, Salón Nacional 1995
2º Premio V Salón Benito Quinquela Martín
2º Premio Salón Municipal Manuel Belgrano 1994
Premio "Cata Mórtola de Bianchi" en el Salón Nacional de Grabado.
Preside Xylon Argentina. Edita "Grafa, 70 años"; "5+1 Arte" revista de arte.
Vive y trabaja en Buenos Aires. |